La ADESE, Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento, ha publicado sus datos del año 2008 (Entre paréntesis mis comentarios):
- Los videojuegos continúan liderando las ventas del ocio audiovisual con un 57% de cuota de mercado en España. (Cada vez esta posición de liderazgo se afianza más y más).
- En España el consumo de videojuegos alcanzó los 1.432 millones de euros en 2008. Esta cifra supone un ligero descenso del 1,5% respecto a la cifra alcanzada el año anterior. (Hay crisis, pero parece que los videojuegos no son de los sectores más afectados).
- Las ventas de videojuegos en España aumentaron el 3%, si bien el número de consolas vendidas descendió un 6%. La venta de consolas de sobremesa en España aumentó el 5% pero registró un descenso en la venta de las consolas portátiles del 14% respecto al año anterior. Encabezan el ranking de ventas los juegos específicos para consolas, con un total de 16.883 unidades vendidas (-3% respecto a 2007). Respecto a los juegos de PC, se alcanzaron 3.523 unidades vendidas (-21%). Los videojuegos más vendidos para consola son los de acción, que acaparan casi la mitad de las ventas. Le siguen los videojuegos de carreras y deporte. En el mercado de videojuegos para PC, dominan los juegos de estrategia con más de un tercio de las ventas, seguidos de los de aventura y acción. (Bajan sobre todo el PC, cuyo declive es ya muy acusado, y las portátiles. ¿Han tenido en cuenta en el PC a World of Warcraft y videojuegos similares? Nada nuevo en las preferencias por género).
- España mantiene el cuarto lugar europeo en el consumo de software interactivo y venta de consolas, por detrás del Reino Unido, Francia y Alemania. El mercado europeo alcanza en valor prácticamente los 15.000 millones de euros, lo que supone un incremento respecto al año 2007 de 2.000 millones de euros. En este sentido destaca sobre todo el Reino Unido, con un 28% de incremento. Respecto al número de consolas vendidas en Europa en el año 2008, el número fue de más de 29 millones de consolas, lo que supone un crecimiento medio del 15%. (España sigue en el mismo lugar, pero registra estancamiento de las ventas cuando en otros países europeos se siguen registrando grandes aumentos. ¿Qué está fallando? No tengo la respuesta).
- De los videojuegos lanzados durante 2008, un 55% ha sido catalogado como apto para +3 años (para todos los públicos), y sólo un 5% ha sido expresamente etiquetado como +18 (para mayores de 18 años). Continuando con la autorregulación, según datos facilitados por Autocontrol, durante 2008 tan sólo ha existido una reclamación en cuanto a la publicidad de videojuegos. La reclamación, que inicialmente fue admitida a trámite, finalmente fue desestimada. Autocontrol recibió un total de 287 consultas previas sobre publicidad de videojuegos, de las cuales sólo una obtuvo un resultado negativo en cuanto a su difusión. (Los datos cantan. Es menos fiero el lobo de como lo pintan).
- En cuanto a la inversión publicitaria de la industria del videojuego, continuó aumentando durante 2008, alcanzando los 237 millones de Euros, lo que supone un 60 % más con respecto a 2007. Según datos facilitados por Infoadex. (Por lo que yo sé, este año seguirá habiendo menos inversión en TV y revistas y seguirá creciendo en Internet, así que afilemos las garras…).
El Gobierno reacciona
Parece que por fin la clase política se va dando cuenta de hacia dónde van los tiros en la industria del entretenimiento y todos los grupos del Congreso han apoyado una iniciativa del PSOE que elevaría a los videojuegos a la misma categoría cultural que la música y el cine. Las desarrolladoras de videojuegos recibirían así las mismas ayudas y subvenciones que el resto de la industria del entretenimiento. Está claro que nuestro país es un vivero de profesionales de los videojuegos y que hay que evitar fuga de cerebros.
Creo que es una gran iniciativa de cara a la crisis que no dará frutos hasta dentro de unos años, pero que es muy importante para situar a nuestro país en la senda correcta. Puedes ampliar la información en el artículo “Un respeto para el videojuego” en El País.