Con los primeros pasos de esta generación de consolas Avalanche Studios, hasta ese momento un grupo desarrollador que había pasado bastante desapercibido para el público, lanzó al mercado un título de temática sandbox que pretendía llevar un paso más allá lo visto en títulos de estilo como la saga Grand Thef Auto. Este título recibió el nombre de “Just Cause” y vió la luz en Xbox360, Pc, Xbox y Playstation 2. (Sí, aún coleaban las “oldgen” por las tiendas).
Recuerdo que, por recomendación de un compañero, me hice con la versión 360 del título y descubrí un juego a nivel técnico impresionante para los tiempos que corrían y con un desarrollo algo tosco. Aún así, las posibilidades de hacer el “cafre” en un conjunto de islas se presentaban muy tentadoras y bastante divertidas.
Ahora ha llegado a las tiendas su segunda entrega. Misma base jugable, nuevo conjunto de islas y nuevamente un aspecto gráfico que engancha a los ojos de cualquiera. ¿Divertirá tanto como su predecesor?¿Habrán corregido los fallos presentes en el primero?
El desarrollo de un hilo argumental en este tipo de juegos no suele ser un gran punto a su favor. Just Cause 2 no es la excepción que cumpla la regla. En esta segunda entrega volvemos a asumir el papel de Rico Rodríguez, que deberá llegar a Panau tras la reciente muerte del presidente, para encontrar a su antiguo mentor y acabar con el régimen dictatorial que el hijo del difunto presidente ha declarado en todo el estado.

El agente Rico. Todo un experto en sembrar el caos a su paso
Con este transfondo deberemos realizar diversas misiones para las facciones rebeldes de la isla, así como para nuestra Agencia. Estas misiones variarán entre tomar fortalezas, recuperar datos, acabar con paparazzis, hacer de escolta, chófer, etc… Las misiones de las facciones nos permitirán acumular caos. Al llegar a un determinado porcentaje de caos se nos desbloquearán nuevas misiones de la Agencia, que nos harán progresar en la historia.
Algo muy temido en este tipo de títulos es la repetición de las mismas bases jugables en el desarrollo de las numerosas misiones. No nos llevemos a engaños, Just Cause sufre de este defecto, pero sabe manejarlo a la perfección para que no nos sintamos cansados de repetir lo mismo una y otra vez. El truco se encuentra en dividir todas las misiones secundarias en distintas zonas y en distintos momentos que, aunque en la base sea ir de X a Y y matar al sujeto o despejar la zona, nos parezca algo que te incita a seguir.
Como he comentado antes, las misiones son variadas,por ejemplo, tomar un helicóptero o avión y desplazarse hasta un local de alterne en los cielos para recuperar datos, destrozar una refinería, tomar el control de la televisión nacional de Panau o abortar diversos despegues.
El punto álgido de todo el aspecto jugable nos lo da el propio Rico y la libertad para hacer todo lo que se nos pase por la cabeza. Desde el primer momento tenemos todo el mapeado a nuestra disposición, podremos movernos por aire, mar y tierra en diversos vehículos, haciendo uso en todo momento del gancho, un elemento que esta entrega ha cobrado una mayor importancia, incluso creo que en el periódo de promoción del título se dedico un avance entero a sus múltiples usos.
Con él podremos acabar con los enemigos apostados en las alturas, crear accidentes de tráfico muy vistosos si enganchamos dos vehículos con él, derribar estatuas, usarlo en combates, y por supuesto, emplearlo junto al paracaidas para desplazarnos con mayor rápidez o engancharnos a cualquier vehículo que veamos en ese momento.
Nuevamente contamos con la opción de solicitar armamento, vehículos o extracciones en cualquier momento de la partida a un módico precio. En la variedad está el gusto, y este Just Cause 2 lo cumple a rajatabla. Podremos elegir entre diversas armas como varias pistolas, recortadas, lanzacohetes, diversos tipos de ametralladoras, subfusiles, armas montadas, granadas, cargas c4 etc… algunas de ellas con la posibilidad de ser manejadas a dos manos. Nuestras acciones para provocar el caos atraerán a las fuerzas de seguridad que, según nuestro rastro de destrucción, aumentarán de nivel. Las posibilidades jugables, incluidas las pequeñas escenas quicktime events, presentadas son tan abiertas que ocuparía mucho espacio en esta entrada una descripción de cada una.

Cualquier vehículo es bueno para Rico
Si hacemos referencia al aspecto gráfico del título creo que pocos podrán quejarse del nivel que vemos en nuestras pantallas, al menos en su versión para Xbox360, donde sólo he acertado a ver un pequeño tearing en momentos muy puntuales y algo de popping a corta distancia a velocidades rápidas.
El coger un helicóptero, elevarse hasta ver como los árboles y montañas desaparecen tras nubes volumétricas para despues saltar del helicóptero en caida libre, mientras suena el piloto de pérdida del vehículo, y ver un basto mar azul, entremezclado con las playas de arenas amarillas y el verde de la vegetación de las islas es sublime, lo más cercano a saltar en paracaidas para un servidor.
Avalanche puede estar muy orgullosa de haber creado un motor gráfico como el presente en esta entrega. Lo único a mejorar en futuras entregas o usos del motor serían los movimientos, algo ortopédicos todavía, y la presencia del tearing y el popping comentado anteriormente. Por lo demás, un juego gráficamente redondo.
En lo sonoro ocurre algo similar. El título nos llega íntegro en castellano, cosa de agradecer. Aunque las voces las veo correctas para el tipo de juego y los personajes que interpretan, en algunas ocasiones la “interpretación” queda algo olvidada y suena directamente como si leyeran el guión sin más importancia. Eso viene acompañado de una b.s.o y unos efectos de sonido que encajan a la perfección con todo el ambiente del título. Como he comentado antes es un detalle que escuches los pitidos de un avión cuando pierde el control, la vegetación al pasar por ella, el rozamiento del aire, etc.
En resumidas cuentas, Just Cause 2 es un título que no puede faltarte en la estantería si eres fans de los sandboxs, tampoco si eres de esos que desean explorar y hacer el cafre en un mundo abierto. Si continúan puliendo algunos aspectos, y la incorporán modo online, que tiemble la saga GTA que le ha llegado un fuerte competidor.