Jun 09 2010
Banzanálisis Split/Second
En estos meses estamos siendo testigos del lanzamiento de varios juegos de conducción, cada uno con sus particularidades para atraer al público. En este análisis en concreto me voy a centrar en Split/Second, la nueva apuesta de Disney por los desarrolladores Blackrock, padres de “Pure”.
Lo primero que diferencia a Split/Second del resto de títulos es la forma de enfocar un género tan, a priori, mecánico y cerrado como es el de las carreras. En este título nosotros asumiremos el papel de un concursante en un peculiar reality show. Este reality recibe el nombre que le da título al juego y se encuentra dividido en 12 episodios, cada uno de ellos compuesto de diversas pruebas y carreras a superar para ir clasificándonos.

Estas pruebas variarán entre las carreras, en las que deberemos luchar por quedar dentro de las tres primeras posiciones y en las que podremos hacer uso del escenario para acabar con nuestro rivales o atajar parte de la competición, eliminatorias por tiempo, superviviencia y ataque aéreo. En las eliminatorias por tiempo deberemos situarnos el primero en carrera para evitar la eliminación, cada 20 segundos, del último miembro de la carrera. En supervivencia competiremos en un circuito circular en el que deberemos evitar diversos bidones explosivos que serán lanzados desde diversos camiones a lo largo de todo el recorrido. En este modo competimos también contra el resto de participantes y contaremos con 3 posibilidades de alcanzar el primer puesto. El modo ataque aéreo nos sitúa en uno de los circuitos urbanos del título, donde deberemos enfrentarnos a un helicoptero que nos lanzará rondas de misiles que debemos esquivar mientras conducimos a toda velocidad por las calles. Al igual que en el modo supervivencia contaremos con 3 posibilidades de llegar a meta sin sufrir rasguño alguno. Junto a estos modos también se encuentran las carreras contrareloj y las carreras elites, disponibles al final de cada episodio.
Todo el grueso jugable de Split/Second ha quedado ya reflejado, pero cabe matizar que, en el caso de las carreras (tanto las de episodio como las elites), deberemos tener muy en cuenta el escenario sobre el que competimos y usarlo a nuestro favor. A través de derrapes, rebufos y saltos iremos rellenando 3 marcadores situados en la parte inferior del vehículo. Con estos marcadores llenos podremos ejecutar diversas jugadas, que consisten en derruir parte del escenario en momentos concretos para destrozar a nuestros rivales, o alterar el recorrido de la carrera.
Todas estas posibilidades se encuentran también disponibles tanto en el modo multijugador para dos personas como en su modo online, por lo que la diversión estará asegurada si queremos competir en compañía. El punto negativo recae principamelte sobre la poca variedad de escenarios en los que competir, algo que a la larga facilita mucho el progreso en la competición al conocer ya cada recoveco y jugada disponible en la carrera, se pierde parte del impacto inicial que tan buenas sensaciones da.

Ese fallo queda un poco eclipsado por el buen hacer de BlackRock en cuanto a espectacularidad se refiere. Si bien el título se muestra con un aspecto gráfico sólido, con algún que otro momento donde aparece el tearing y la falta de más antialaising sin llegar a ser muy molesto , lo que realmente nuestros ojos ven es un sinfín de explosiones, saltos y elementos moverse de un lado a otro que, por hacer una comparación con el cine, sería el homónimo a una película de Michael Bay en cuanto a espectacularidad.
En mitad de una carrera podremos ser testigos de como nuestro coche se ve obligado a pasar por debajo de un accidentado aterrizaje en el aeropuerto, de como se desprende un barco de los muelles y nos arrastra o como nos caen gruas desde los puntos más altos del entorno. Eso, junto a choques y explosiones, lo convierten en un juego muy vistoso, aunque en el aspecto gráfico “bruto” no sea de los más punteros (Si bastante estable).
La espectacularidad no estaría del todo completa si no llega a ser por una selección de temas cargados de ritmos electrónicos que nos ayudan a meternos en carrera junto a un doblaje en castellano a buen nivel que se verá reflejado en la voz en off, el presentador del reality, que dará paso a cada capítulo y nos narrará algunos aspectos importantes de la carrera.
A modo de conclusión, Split/Second es un buen arcade de velocidad que cumple su cometido como arcade pero que, para llegar a ser un grande dentro del género, debería pulir más esos aspectos jugables y ofrecer mayor variedad de escenarios para que, aunque nos encontremos ante 5 modos de juego, el factor “sorpresa” se alargue un poco más.
























