Esta semana ha tenido lugar un hecho sin precedentes en la historia de los videojuegos. Cerca de un millón de poseedores de Xbox han sido “baneados”, es decir, añadidos a la lista negra de consolas que no pueden acceder a Xbox Live porque Microsoft ha detectado que en ellas se han realizado modificaciones para hacer funcionar juegos piratas o juegos independientes, entre otras razones.

¿Qué significa eso? Básicamente que puedes seguir instalando lo que te dé la gana en ella, pero no cuentes con conectarla a Internet para jugar online o disfrutar de servicios online como los avatares, el bazar o las redes sociales. Vamos, que Microsoft convierte tu consola en un ladrillo para un jugador. Se acabó el factor social de la consola…
El baneo masivo tiene proporciones bíblicas. Se estima que Microsoft ha vendido 33 millones de consolas en todo el mundo, 10 millones de ellas en Europa y habrían sido baneados ahora en torno a un millón, lo que significa que han baneado de una vez al 3 % de los usuarios (podría ser hasta un 5%), más los que habían echado ya de Xbox por jugar al multijugador antes de que el videojuego que estaban jugando, una copia pirata, saliera a la venta.
Ahora bien, ¿qué van a hacer los que han sufrido las iras de Microsoft? Me consta que van a reclamar el precio de la suscripción a Xbox Live que habían pagado y que ya no podrán disfrutar. Aunque algunos van a comprar una segunda consola, que mantendrán sin piratear para los grandes juegos multijugador, me consta que muchos van a hacer “piña” para pasarse a PlayStation.
Una de las cosas que más les ha dolido es que Microsoft haya baneado justo antes de la salida de Call of Duty: Modern Warfare 2, un videojuego muy esperado. El momento rezuma bastante mala idea por parte de Microsoft (y seguramente de Activision, que seguro que está en el ajo…), que los ha echado justo en el momento cumbre del año. Muchos no se lo van a perdonar fácilmente. Y luego está la sensación de que has comprado una consola y no te pertenece… Microsoft la opera a distancia y vigila lo que haces… Puff, esto me suena un poco a Gran Hermano.
En fin, que esto es lo que hay. Yo por supuesto no las tengo pirateadas, pero todos conocemos amigos que han sido baneados en una decisión sin precedentes. A todo esto, la versión de Microsoft es que modificar la consola es ilegal y viola términos de uso del servicio y termina con la garantía. También pretenden evitar la compraventa ilegal de videojuegos. Lo que no han aclarado es el método aunque muchos suponen que han echado a todos los que tenían un firmware determinado, que era el que se usaba para “hackear” la consola… Si fuera éste el método, la cosa olería aún peor, puesto que no todos los que tuvieran ese firmware serían piratas… Sin comentar que modificar tu consola no es delito, lo sería piratear, pero no modificar la consola para otros usos.
¿Qué pasará ahora? ¿Jugada maestra o soberana estupidez? Auguro que subirán las ventas de consolas, puesto que habrá gente que compre una nueva para jugar legalmente a determinados videojuegos, pero opino que ha sido una medida un poco radical y desesperada. Al margen de datos de ventas, lo que es seguro es que con decisiones como esta, en vez de meterse a la comunidad en el bolsillo, que es una de las claves de los videojuegos del futuro gracias (juegos creados por la comunidad o niveles creados por los usuarios), lo cierto es que la comunidad se va a ir a otro lado. A corto plazo Microsoft puede ganar algo en ventas, pero a medio o largo plazo opino que se están cavando su propia tumba.
¡Ah! Y mucho cuidado con las Xbox que compréis de segunda mano. Igual os venden un mazacote que no vale para nada…